Monday, August 03, 2009

Una especie de crisis...


Tengo abandonado el blog, a pesar de que muchas veces siento la necesidad de escribir, de tantas cosas, pero estoy tratando de ordenarme y que no todo sea trabajo y la casa. Necesito tiempo para retomar la lectura (tengo muchos libros en la mesa de noche) y la escritura literaria, también los ejercicios.

Estoy ahora en un momento de cosecha profesional muy importante y aunque no todo está resuelto en cuanto a lo económico (ni en cuanto a todas las cosas que quiero realizar en mi carrera) al menos me siento encaminada y poco a poco todo se va poniendo en su lugar.

Sin embargo, muchas veces siento como si aún no estuviera satisfecha con varias cosas, como si no fuera del todo feliz, como si no sintiera que voy en el camino correcto. Me gustaría vivir en otro lado, me gustaría estar haciendo algo más concreto en cuanto al arte (publicar mis poemarios, cantar, actuar), me gustaría volver a ponerme en forma, me gustaría tener un carro, me gustaría poder viajar más, vestir más a la moda, etc. Sé que son cosas triviales, pero igual no puedo evitar desearlo.
Me molesta tener ese sentimiento tan parecido a la envidia (porque no quiero creer que es eso, no quiero ser así) cuando veo gente -incluso gente que quiero mucho- en ciertas posiciones en sus vidas, donde cada paso que dan es acertado, se ven radiantes, disfrutando su vida, haciendo cosas que le apasionan, poniéndose menos peros para ser felices o al menos para estar más cerca de ello. Como que hay gente que las cosas se les dan más fáciles o así pareciera.

No sé si es porque no me gusta la playa, o porque no fui a fiestas en el colegio, o porque no me fui de fin de semana con amigos, o porque, a pesar de que he viajado mucho, no tengo muchas fotos de mis viajes ni disfruté como debí los momentos en que estuve en otro lugar. Y ahora me la paso nostalgiando.

No sé si me falta ser más sincera conmigo misma, no sé si me hace falta definir más mis sueños y mis verdaderas pasiones, no sé aún qué me falta, pero no me gusta esta sensación de insatisfacción y de estar convirtiéndome en parte de la "matrix" tan descaradamente...

Lo que me asusta de estar así es la posibilidad de que sea algo tan interno que no tenga que ver precisamente con lo que me pasa o me deja de pasar, sino con una especie de "inconformidad eterna" (o depresión) que me va a hacer quejarme toda la vida. Pero ¿cómo saberlo?

¿Será porque se acercan mis 30 años en unos meses?
No sé, tal vez es un poco de eso, pero no todo...
Espero poder descifrarlo.

Foto: Google.