Wednesday, May 07, 2014

Ya está en mis manos "Pequeñas obsesiones", mi nuevo poemario.



Aquí le comparto unos textos de este nuevo libro.


Sola en el D.F.

Hace todo el tiempo del mundo
que estar sola se me hace frecuente
y no es que no me baste la compañía de mis manos
ni que me cueste trabajo buscar algo que hacer
dentro de esta ciudad tan inmensa;
es sólo que dentro de tanta gente,
y tanto inconfundible ruido
mi cuerpo parece invisible,
intangible
indiferente
como si no existiera
como si no fuera evidente su urgencia,
como sombra, como nicho:
esperando que lo ocupen,
que hagan maravillas y esculturas,
que se llene de manos, de pieles, de olores;
como si no fuera tan pero tan obvio
que le urge ser amado.

Una mujer cualquiera

El camino que me lleva a tu boca está lleno de pájaros
y duermo a tu lado como si fuera huérfana
con deseos de que no te vayas
porque tus brazos son como un refugio
en los que olvido que soy una humana cualquiera,
una mujer cualquiera
sencillamente enamorada.

Exorcismo

Sácame el corazón
para no sufrirte,
que hace tiempo que te extraño
sin haberte perdido
Esta angustia madruga
para venir a verme
eres una especie de sombra
a la que acudo algunos ratos
para mutilarme.
Sufro los desgarros de esta espera
esta incertidumbre
este abismo en el que no estás
Ni siquiera para golpearte.

Diciembre

Escuchar el ruido ahí afuera
y pretender que no existe
mientras aquí se construye un mundo
dentro de mi cabeza

Cada soledad tiene un nombre distinto
y una forma distinta de doler
a veces es como un alumbramiento
otras como una mutación.

Las cuatro paredes que me alejan del frío
no serán suficientes cuando el dolor llegue,
esta ciudad sigue siendo mi mejor pretexto
y la razón más fuerte para extrañarte.

Las veces que caminé por Union Square
y quise que el mundo se detuviera
contemplándote husmear libros
en la librería más cool de Nueva York.

Esta vez sólo quedan recuerdos o anhelos,
que es casi lo mismo,
y yo sigo esperando que un hálito de fuego
entre por la ventana y me sorprenda.