Thursday, September 04, 2014

Cerati, gracias por venir...



Cerati me recuerda demasiado a México. Nunca sé exactamente por qué, pero cuando lo escucho, ahí llegan a mi cabeza Adriana, Emilio, Icauhtli, Sesán, el Chino. Algunos de ellos ni se conocen entre sí, pero compartíamos ese gusto por su música, entre otras cosas.

Siempre había mucho que hablar de él, siempre se llegaba a otra dimensión con su música, siempre sus letras estaban a otro nivel, siempre existía esa complicidad, esa sensualidad, esa poesía ese universo. Cerati siempre ha estado entre los primeros de mi lista de 'grandes ídolos', en alguna ocasión era mi modelo con su forma de escribir. Sus canciones son como una escuela, cada vez que las escucho aprendo algo nuevo, descubro un elemento distinto.

Pude verlo en concierto la última vez que vino a República Dominicana, fue en Casa España, lo recuerdo bien, por poco me quedo otra vez sin verlo, pero gracias al cariño de mi amiga Jeannette, que me regaló la taquilla el mismo día de su presentación, pude disfrutarlo. Me dije "cumplí un sueño, ya lo vi en vivo".

La tarde de hoy, 4 de septiembre de 2014, está gris, lluviosa, y mis ojos y mi pecho se llenaron de tristeza cuando lo supe. Aunque hace cuatro años estaba dormido, me quedaba una ligera esperanza de que volviera a regalarnos su sonrisa, su voz, su vida, pero hoy, finalmente descansó.

Debo confesar que estoy triste, que se me hizo un nudo en la garganta y tengo las lágrimas al borde de los ojos. Siempre recordaré que existió este día, donde la realidad nos pegó duro, donde tuvimos que decir "murió Cerati".

Cerati también me hace pensar en Priscila, a Reny, a Héctor Then, a mi Luis Reynaldo... y ahora les acompaño en su dolor, porque sé lo que esto significa para ellos.

Buen viaje, Cerati... de verdad gracias por tan buena música y tan buenos recuerdos.

Tuesday, August 05, 2014

Mi proceso de salud :)

Algun@s lo saben, pero les quiero contar un poco de una experiencia personal: Llevo varios meses en régimen alimenticio con la doctora Taiana Ubiñas, nutrióloga a quien admiro y estimo mucho. Ha sido un proceso de reencontrarme, de volver a creer en mi, recuperar un poco de amor propio y preocupación por mi salud y de volver a entender que soy capaz de lograr cosas.

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*Foto reciente, del 8 de julio 2014

La primera vez que bajé un peso importante (40 libras aprox.) fue en 2005, lo hice en cuatro meses, con una también buena doctora amiga de mi familia. Luego de eso, me mantuve por varios años con un peso saludable, pero entre 2011 y 2013 subí de nuevo mucho peso por varios cambios en mi vida. Esta vez el proceso de bajar de peso ha sido un poco más lento que en 2005, pero en esta ocasión he tenido mis días libres cada semana, y no he dejado de complacerme con cierto antojito de vez en cuando, aparte de que el tiempo que le dedico a los ejercicios es menor que hace 9 años. En ese entonces hacía ejercicios diariamente: caminaba, iba al gimnasio, hacia pilates, danza, etc. Pero ahora estoy haciendo un esfuerzo para ejercitarme al menos 4 días a la semana.

De todas formas, no es una cuestión de carrera, lo lindo ha sido entender de nuevo la importancia de cuidar lo que entra a mi cuerpo y de ejercitar el corazón y los músculos, sentir que estoy en una condición física muy distinta que la que tenía en esta misma fecha hace un año y que ahora todo camino por recorrer tiene que ser para mejorar. Ahora mi meta es volverme una persona con muy buen estado físico, fitness, llevar mi cuerpo a otros niveles, poder hacer cosas de las que no me creo aún capaz.

También, como parte de este proceso, hace casi dos meses volví a tomar clases de danza, en específico afrojazz, los sábados. Esos días, aparte de sudar mucho y acabar medio adolorida, me relajo mentalmente y hago algo distinto a todo lo que hago en la semana.

En conclusión: Hasta ahora, pasé de size 10 a size 5... He bajado más de 30 libras, pero he subido masa muscular, por lo que en medidas se nota mucho más. Los análisis de sangre también cambiaron mucho para bien, los dolores de mi espalda disminuyeron bastante, y mi agilidad para caminar y hacer las diligencias del día a día mejoró mucho... y todavía falta.

Mi breve viaje a Panamá... (abril 2014)

No puedo aún decidir si me gustó o no la ciudad de Panamá. Dos días son muy poco tiempo para establecer esa conclusión. Sin embargo, más que las estructuras físicas y geográficas de una ciudad, o un país, un lugar se queda en el corazón por las vivencias que tienes allí o por la gente con la que te topas. Fui por razones de trabajo (invitada por una actriz amiga y cliente, de quien soy publicista para RD a los Premios Platino, que se celebraban por primera vez), con más miedo que emoción (últimamente me han atacado un poco los miedos), sin embargo -como casi siempre me pasa- todo pasó mejor de lo pensado. Recibí un excelente trato desde que salí del avión y me sentí como en casa. La gente es muy cercana, acentos parecidos, el calor humano parecido al de mi país.

Tenía pocas referencias visuales o expectativas de lo que iba a ver, y aunque de camino del aeropuerto hay varios kilómetros de construcción de nuevas carreteras, y no es mucho lo que puede verse, al entrar a la ciudad me hizo sentir segura ver el mar -en este caso el Pacífico- escuchar a Blades en el radio del carro que me recogió al aeropuerto, un "dímelo" del chofer al contestar una llamada en su teléfono, entre otras cosas.


La experiencia de estar presenciado por primera vez lo que prometen ser uno los premios más importantes para Iberoamérica, fue la verdad un privilegio. Hicimos buenos contactos, conocí varios artistas y también me encontré con personas que admiro y estimo.

Unas semanas antes de viajar, le había avisado a mi amiga Lizi que iba por dos días (en abril) a la ciudad de Panamá y me dijo trataría de llevarme al aeropuerto para, al menos, verme. Pero no solo fue así, por suerte, Lizi pudo también verme el viernes, me recogió al hotel junto a su bella hija, para llevarme a cenar y dar un breve paseo por el Casco Antiguo de la ciudad. Teníamos 12 años sin vernos y parecía que el tiempo no había pasado, yo la vi igualita de bella, de joven y de cariñosa. Nos conocimos en persona en La Habana a mediados del 2001 ó 2002, por esos encuentros que me regaló mi participación en la Tropa Cósmica (lista de correos que unía a miles de ciudadanos de todas partes que tenían admiración por la música de Silvio Rodríguez como punto en común).





El domingo también Lizi insistió en irme a buscar para llevarme al aeropuerto, a pesar de que tenía la opción de que me llevara alguien de la organización al que fui invitada. Razón por la que agradezco ese gesto y ese tiempo que me dedicó, sobre todo el abrazo de "Hasta luego" y la sensación cálida de que, aparte de los contactos profesionales y la vivencia en sí, también por eso el viaje definitivamente valió muchísimo "la pena".

Wednesday, May 07, 2014

Ya está en mis manos "Pequeñas obsesiones", mi nuevo poemario.



Aquí le comparto unos textos de este nuevo libro.


Sola en el D.F.

Hace todo el tiempo del mundo
que estar sola se me hace frecuente
y no es que no me baste la compañía de mis manos
ni que me cueste trabajo buscar algo que hacer
dentro de esta ciudad tan inmensa;
es sólo que dentro de tanta gente,
y tanto inconfundible ruido
mi cuerpo parece invisible,
intangible
indiferente
como si no existiera
como si no fuera evidente su urgencia,
como sombra, como nicho:
esperando que lo ocupen,
que hagan maravillas y esculturas,
que se llene de manos, de pieles, de olores;
como si no fuera tan pero tan obvio
que le urge ser amado.

Una mujer cualquiera

El camino que me lleva a tu boca está lleno de pájaros
y duermo a tu lado como si fuera huérfana
con deseos de que no te vayas
porque tus brazos son como un refugio
en los que olvido que soy una humana cualquiera,
una mujer cualquiera
sencillamente enamorada.

Exorcismo

Sácame el corazón
para no sufrirte,
que hace tiempo que te extraño
sin haberte perdido
Esta angustia madruga
para venir a verme
eres una especie de sombra
a la que acudo algunos ratos
para mutilarme.
Sufro los desgarros de esta espera
esta incertidumbre
este abismo en el que no estás
Ni siquiera para golpearte.

Diciembre

Escuchar el ruido ahí afuera
y pretender que no existe
mientras aquí se construye un mundo
dentro de mi cabeza

Cada soledad tiene un nombre distinto
y una forma distinta de doler
a veces es como un alumbramiento
otras como una mutación.

Las cuatro paredes que me alejan del frío
no serán suficientes cuando el dolor llegue,
esta ciudad sigue siendo mi mejor pretexto
y la razón más fuerte para extrañarte.

Las veces que caminé por Union Square
y quise que el mundo se detuviera
contemplándote husmear libros
en la librería más cool de Nueva York.

Esta vez sólo quedan recuerdos o anhelos,
que es casi lo mismo,
y yo sigo esperando que un hálito de fuego
entre por la ventana y me sorprenda.

Friday, January 10, 2014

Mi mujer triste (poema)


MUJER TRISTE

Sigo pensando en ti, amiga
todos los días me pongo en tus zapatos
y me duele el alma.
Si cierro los ojos, veo tu sonrisa a mi lado
tomándonos un café, camino a Filadelfia
contándonos la vida
hablando de los amores imperfectos,
de lo difícil que es la vida a veces,
de lo difícil que es lograr que el amor nos sonría
-y nunca es cómo lo esperábamos-.
Y ahora te pienso sola, y sufro,
te imagino sola, vulnerable,
y la gente a tu alrededor pasando invisible, sin que los sientas
te imagino en la cocina, en la calle, en tu carro, en tu cama…
tu cama triste;
y no puedo evitar llorar pensándote
porque te quiero
y entiendo tu dolor como si fuera mío.

Deidamia Galán
10 de enero 2014.