Friday, February 05, 2016

Nadie me quita lo viajado. Parte I.

Foto: Fuente externa.

Hubo un momento en mi juventud temprana que me dio por ser viajera. No llegué al nivel de "mochilera", pero estoy segura y orgullosa de nunca haber sido turista. Desde los 19 años comencé una travesía de viajar sola a conocer diferentes rincones, la cual se extendió por mucho tiempo, hasta que hace unos 5 o 6 años, comenzó a mermar (temporalmente) por diferentes compromisos y razones (las raíces, los pagos, las responsabilidades, el amor, etc.).

A los 19 años me fui un mes sola a Puerto Rico. Ya conocía Puerto Rico, de hecho, fue el primer país al que visité, cuando tenía 12 años, acompañada de mi tía Denny. De ese primer viaje tengo registrado el olor del arroz "americano", el sonido del Coquí, y las visitas a Walgreens y a Pituka, una tienda que ya no existe, pero me recordaba a mi abuela Rebeca.

Cuando tenía 18 ó 19 comencé a formar parte de una lista de correos llamada Tropa Cósmica (en los tiempos donde no había Facebook ni otras redes sociales) de personas a quienes nos gustaba la música de Silvio Rodríguez, las canciones de autor y la poesía; algunos con ideologías políticas en común también, pero el principal punto de coincidencia era Silvio. De ese grupo de amigos, habían representantes de Puerto Rico, y a casa de una de ellos fue donde me quedé la primera semana en San Juan. Allí conocí a varios de los "troperos" y mucha música. José, uno de los troperos boricuas, me regaló un cassette con música de "Sui Generis" y del cantautor mexicano Alejandro Filio, ambos nuevos para mi. Allí compré varios CDs, entre ellos de Pedro Guerra, de Fiel a la Vega y otros. En ese viaje, fui a una marcha a favor de la isla de Vieques, vi a Roy Brown en concierto, conocí el Morro, compartí varias semanas en casa de unos tíos por parte de mi mamá y me trasladé en transporte público al Viejo San Juan en varias ocasiones.

En los siguientes años, viajé 3 veces a Cuba, una Venezuela y a Colombia, varias veces a México, Estados Unidos, Puerto Rico... En otros post seguiré describiendo pinceladas de estos viajes y mucho de lo que me llevé conmigo en cada ocasión.

Hay muchos detalles que he perdido con los años, pero desde hace unas semanas estoy haciendo un ejercicio de rememorar esas vivencias y sacar lo mejor de ellas para compartirlas. Pienso que, además de la experiencia vivida en su momento, debe haber algo más de ahí en cada libro leído, en cada viaje realizado y en cada persona que uno conoce: dejar huellas, ampliar el universo mental, cultural y emocional, sino ¿de qué habría servido?

No comments: