Thursday, February 23, 2006

Pequeño mundo y memoria gráfica

En diciembre escribí en algún post, que un día llegando al metro Etiopía, por donde vivía, me paré en el puesto de libros a comprar uno de Kafka y ahí me quedé conversando con el chico que los vendía, que era un cubano que tenía apenas un mes en el país. Luego de eso no lo volví a ver más en esa estación ni en ningún lado, ni tampoco le escribí a su mail, ya que lo anoté en el libro de Kafka, y cuando lo terminé de leer lo puse junto a los otros libros.
En fin, el caso es que hace dos días, saliendo de mi trabajo (un trabajo en el que apenas tengo un mes, y estoy muy lejos físicamente de donde vivía y donde trabajaba antes) me encontré con un chico que me resultaba conocido, mientras iba caminando detrás de él traté de hacer memoria de dónde lo conocía; entró al baño y yo me fui a entregar el carnet de identificación a recepción cuando recordé que se trataba del mismo cubano que conocí en esa estación del metro hace casi 3 meses. Me apuré a entregar el gafete y logré llegar a tiempo a la salida del baño de hombres de donde salió Gilberto (recordé su nombre, no sé cómo).

No tuve que refrescarle la memoria, giró la cara y me dijo “Hey, chica, cómo tú estás?”y yo aún más sorprendida “Bien, bien, qué haces aquí? Te acuerdas de mi, wao” -Claro que sí, nos conocimos en el metro” y ahi empezamos a contarnos en 20 segundos que me cambié de casa, de trabajo, que él está haciuendo un curso en una empresa aquí en la Plaza para empezar a trabajar, que él también conserva mi mail, que a ver si llega temprano y nos vemos para comer, etc; pero lo más sorprendente para mi fue que me dijera “Deidamia te llamas, no?” o sea!! hay gente que ve todos los días y se le dificulta decir mi nombre, es normal, no es muy común, lo sé, pero este chico sólo me vio una vez, y por unos minutos, y se acordó de mi nombre! No sé, eso me hizo sentir bien. Pero la cosa es que aún me sorprende cómo en esta ciudad tan inmensa me he encontrado con varias personas en la calle.

El otro día me pasó algo similar, pero más loco aún. Hay un chico tropero (miembro de la lista de correo “Tropa Cósmica” a la que pertenecí por varios años) que sólo conocía por foto y había conversado con él por teléfono algunas veces estando aquí en México, pero nunca pudimos coordinar para vernos.
Hace una semana llegando a mi nueva casa, a dos edificios antes de llegar, me encontré con una cara que se me hacía muy conocida, y me atreví a acercarme y preguntarle: “Eres Pepe Sulaimán?” Él es artista, ha tenido varias exposiciones, así que me imagino que pensó que yo era alguien que lo conocía por esos medios; pero cuando me dijo “Sí, soy yo” le dije que era Dei, de República Dominicana, y ambos sorprendidísimos nos saludamos, nos reimos y hablamos un par de minutos.

Así también me pasó una vez en un metro, con alguien que sólo conocía por foto, le pasé por el lado y lo reconocí, le comenté a la amiga con la que andaba, pero tenía aún la duda hasta que en la noche en el chat él me preguntó “Eras tú, verdad?”

Este mundo es demasiado pequeño, cada día lo compruebo más, y es en todos los sentidos, no sólo con la gente que me encuentro en diferentes ciudades y paises, o con los amigos de amigos que conozco por otra vía, o cosas por el estilo, sino también en las cosas que nos pasan a todos. Anoche me quedé sorprendida hablando con Gwen (salimos un rato a la Condesa), ella tiene un año menos que yo, y me contaba de cómo se sentía antes de venir, de muchas cosas que le pasan por la mente, cosas que quiere, que sueña, rollos existenciales, los mismos míos, las mismas ganas mías de hacer mil cosas, las mismas ondas de no atreverse a meterse en más estudios o compromisos que la ataran a largo plazo en su país, porque tenía planes de irse a otro lado, como yo, exactamente. Es maravilloso lo que estoy aprendiendo todos los días.

1 comment:

Anonymous said...

pequeño si que es! te cuento lo que me paso a mi hace poco:

en el vuelo de China a Tailandia me siento junto a un aleman que no para de dar la chachara, todo el viaje hablando y dandome consejos de donde ir, un mes despues, en el vuelo de vuelta, haciendo cola en el aeropuerto para regresar, el mismo aleman delante mio, no pasan 10 minutos, y oigo mi nombre, un profesor extranjero que vive aqui en China, detras mio!

En ese mismo viaje, haciendo un trek de tres dias en la selva, conoci a una pareja de ingleses con quien hice amistad. Me dieron su email pero lo perdi. Semanas despues, a unos 500kms de distancia, en Bangkok, una ciudad bastante grande, en una calle de mercadillo, atiborrada de gente, PAM! me los topo!! La amiga con la que andaba, que vive alla no me creia que me habia topado con conocidos!

Carolina
(Burbuja Galactica)