Tuesday, January 12, 2016

Un cambio de perspectiva (de Master of None y otras cosas filosóficas)

Últimamente he notado cómo los pequeños hábitos que he estado incorporando a mi vida hace unos meses, vigilando mi entorno, lo que leo, lo que escucho, lo que veo, con quiénes hablo... están haciendo su efecto ya de manera inconsciente. Me explico: me he sorprendido a mi misma evitando ver algunos videos que comparten en las redes sociales (no tengo que leerlo o verlo todo para "estar informada" y, no tengo que estar informada de todo tampoco) o leer ciertas noticias, por ejemplo; también estoy siendo un poco más selectiva en los programas de TV que veo y los libros que voy a comenzar a leer (al menos por ahora).

Hace varios meses en casa comenzamos a ver "Downton Abbey" y "Scandal" en Netflix hasta que se acabaron las temporadas que habían en línea. Me enteré hace como un mes que de Downton Abbey habían subido dos nuevas temporadas, sin embargo, hasta ayer no me había animado a continuar viéndola. En lugar de eso, hace una semana hicimos un descubrimiento con esta miniserie de la cual no tenía ninguna referencia: Master of None. Me sorprendió muchísimo y me atrapó desde el primer capítulo. Fueron solo diez capítulos que terminamos de ver en pocos días. La temática es sencillamente simple, nada rebuscado, cotidianidad, temas incluso "cursis", y críticos, sin embargo, con una capacidad impresionante de dejar un importante mensaje en cada capítulo, sin ser un panfleto sermonista, y mucho menos sin ser aburrida. Le caímos atrás a la carrera de Aziz Ansari y me encantó lo talentoso y aterrizado que es este joven. Además de ser bueno en el stand up comedy tiene una visión muy crítica e interesante acerca de la forma en que se maneja el mundo en la actualidad: la falta de compromiso, la poca-o-ninguna relación con los padres, la familia y los amigos; la ambigüedad en las relaciones de pareja, los problemas a los que nos enfrentamos las mujeres (y los hombres no), las "preocupaciones" y "prioridades" hoy en día, entre muchos otros temas.

En fin que a lo que me refería inicialmente es a que, anoche, cuando puse el primer capítulo de la 4ta. temporada de "Downton Abbey", una serie que me tenía prendida anteriormente y cuya reposición esperaba ansiosamente, ayer no pude ver un capítulo completo. No quería tanto drama. Prefiero, al menos en algunos momentos, cosas que me hagan reír, que me dejen pensando, que me saquen parte del cassette que el mundo nos ha inyectado en el cerebro y el alma, y comenzar a limpiar un poco para recibir nueva información, ocupar mi tiempo en otras cosas. Hay demasiado que ver, que leer, que aprender, que vivir, que debemos -entiendo yo- ser más selectivos con lo que dejamos entrar en nuestras vidas.




2 comments:

Priscila Guzman said...

Si, Dei. Me pasa así frecuentemente. Soy una fanática de la TV (Netflix para ser específica) y me he visto "enviciada" de series muy interesantes pero estresantes hasta el punto en que tengo que tomar descansos y pararla por dias porque me cambian el estado de animo. Cuando mi amor me pregunta: qué quieres ver? Le digo: algo con final feliz :D
Pri

Deidamia Galán said...

Wow he dicho eso mismo: ¡quiero ver algo alegre! Muchas me dejan con gran carga y hasta con noches difíciles. Pero uno va buscando opciones, es lo bueno de netflix también. Ayer mismo comencé a ver otra presentación de Aziz Ansari (un stand up que nos faltaba por ver), pero me estaba cansando un poco y nos pusimos a ver un documental de Tony Bennet que me resultó más atractivo. (Gracias por pasar y comentaaaar, me hacía falta nuestras interacciones por aquí)