Tuesday, April 25, 2006

Cuento: Por culpa del cuento.

Le dije que había un cuento que había leido que me recordaba a él. No creo que me haya hecho mucho caso, yo tampoco salgo como loca corriendo buscando los libros que me recomiendan, a menos que sea un cuento o poema que esté en internet y pueda accesarlo fácilmente. Sólo hice eso una vez, cuando Ik me habló de Océano Mar de Alessandro Baricco, desde que fui a una librería lo primero que hice fue preguntar por el libro, pero corrí con suerte, porque el libro que tenían era otro, Seda, que me gustó más, es uno de mis libros favoritos; mucho tiempo después leí Océano Mar y no me caló tan hondo. El caso es que pocas veces sigo rápidamente las recomendaciones de libros... no sé, se me olvida, o estoy en otras cosas simplemente.

Pero le hablé del cuento, porque desde que empecé a leerlo no pude soltarlo, preferí leerlo completo en lugar de dormirme esos cuarenta minutos que normalmente aprovecho en la guagua, camino al trabajo. Ese cuento hablaba de amor, de un amor demasiado intenso, de un amor muy sexual, carnal, físico, pero a la vez tan intelectual y platónico (aquí tuve que cambiar el órden de las palabras porque iban a salir versadas, me pasa mucho esto de escribir prosa como si fuera poesía) y yo pensé en él, irremediablemente pensé en él, y no es que me cause dolor, ni que no tenga remedio, es que no hay otra opción, sin querer, sin forzarlo, pensé en él. Y yo me estoy preguntando muchas cosas, me pregunto a veces si llegaré a olvidarlo, o qué es lo que pasa conmigo, yo no tengo un corazón normal, no tengo una vida normal, no tengo sentimientos normales! Me enamoro de todo, de todos, de formas distintas.
Por ejemplo quiero a Foster, es un actor, que estudia comercio y trabaja en IBM (obviamente no como actor), con él es como un idilio de literatura de esos que me gustan; quiero a Manuel, un doctor medio bohemio y filósofo que me provoca intensos deseos, que me fascina; quiero a Ik, aunque es distinto, ya es como amigo, como ese amigo con el que quizás algún día me acueste finalmente, como ese amigo complice, que me conoce, que me quiere, que me admira, y yo a él, todo eso. Quiero a Israel, quiero a Ivan, quiero a Junior... y lo quiero a él... y yo no entiendo qué es esto, ni como es que puedo decirle un día que se decida y vivamos juntos, y al otro día estar en brazos de otro desbocándome el alma, envolviéndome en sudor... y yo no sé como no me siento culpable, ni sé como aún conociendo y queriendo a otros, no puedo dejar de amarlo.

El caso es que le hablé del cuento, pero no sé si lo leerá en algún momento, es demasiado largo y me da pereza transcribirlo, pero querría hacerlo. También el cuento me hizo pensar en Manuel, pero Manuel tiene una historia parecida, quiere locamente a otra mujer, de una forma irracional, como yo lo quiero a él, como podría querer a Manuel, pero él tampoco está listo, ni sé si algún día lo esté o si podré amarlo realmente algún día, porque parece que persigo lo que no puedo, lo que no me toca, lo que no tiene razón, ni principio. El cuento de Rubem Fonseca... ese cuento habla de un amor que yo conozco, de un amor que se me ennuda en la garganta, de un amor tan pero tan extenso, infinito, irreal, visceral... y lo que más me duele es que a pesar de todos ellos, de todos a los que amo, estoy tan pero tan sola.

*Inspirado en “Carpe Diem” un cuento del escritor Rubem Fonseca.

6 comments:

Ayi said...

Bueno... me quito el sombrero... ¿o la pamela? ...

Me identifico contigo más de lo que te imaginas... A propósito de Fito y el espacio que le dediqué en mi post... me refiero a esa persona que sé nunca más volveré a tener en mis brazos y que yo misma aparté de éstos...

Deidamia Galán said...

Vaya... alguna vez me ha pasado eso de "fui yo quien decidio que ya no mas..." y luego haberme arrepentido de esta decision. Sin embargo, el amor mas grande que he tenido hasta ahora es alguien con quien no hemos podido decirnos adios definitivamente, y tampoco estamos juntos,es un poco loco y complejo.

Andrés Gerardo said...

mmmm......amor, amor, amor...tan irracional e ilógico, tan llevado de los cabellos, es como un espejismo tangible.
En mi opinión hay dos maneras de sobrellevarlo, la fácil, hundirse en el, sentirse torturado, o la difícil, racionalizarlo, convertirlo en una idea y apagarlo. En todo caso, me estoy refiriendo a esos amores no correspondidos, que torturan, o esos amores indecisos o indefinidos, si cabe la palabra.

Siouxsie said...

Que aburrido seria amar a solo una persona Dei..creo que mas gente de las que te imaginas se identifican contigo.

Lulu said...

Idem...¿Por qué será tan difícil decir adios?

Deidamia Galán said...

Me encanta saber que ustedes se identifican conmigo!! Alguien me dijo antes de ayer que pocas personas son capaces de admitir algo asi...ya lo creo, por eso me encanta que ustedes -tan especiales para mi- entiendan el asunto que desahogue aqui...
besos, gracias por pasar por aca!