Tuesday, May 31, 2005

Framboyán y Berimbao



Llevo varios días fijándome en los árboles de Framboyán, hay varios en la autopista que tomo para venir a casa desde el centro de la ciudad, y también hay otros en algunas casas del barrio donde vivo. El framboyán rojo (porque hay otro amarillo) es un árbol hermosísimo, que en estas fechas llega a su máximo esplendor por ser primavera. Hay cuadros de framboyanes en casi todas las casas –no importa la clase- en este país, por eso llegué a detestar esa imagen por mucho tiempo. Pero en estos días que me he detenido un poco a admirar algunas cosas, he disfrutado mucho ver las florecitas rojas casi anaranjadas esparcidas en las calles o en la hierba, y pensé en escribir sobre eso esta noche porque cuando venía de regreso a casa, a pesar de ser de noche, volví a ver rebosantes los framboyanes en la autopista, justo cuando sonaba la canción Cerca de la Revolución cantada por Charly García y Mercedes Sosa, y me alegré tanto y tan genuinamente de haber podido distinguir el sonido del berimbao al inicio de la canción que tuve que repetirla un par de veces. Había escuchado esa canción en muchas ocasiones –me encanta ese cd y me encanta Charly- pero hasta hoy no había distinguido ese sonido en la introducción.
El Berimbao (o Berimbau) es un instrumento de Brasil, y en mis clases de Capoeira el profesor y algunos alumnos se lo intercambian para tocarlo. Así fue que lo conocí y ya hasta puedo distinguirlo!

El berimbau es un instrumento que consta de una vara de madera flexible pero resistente como la biriba que mide aproximadamente siete cuartas, curvada a manera de arco mediante un alambre de acero atado de sus extremos, una cabaca amarrada en su extremo inferior que funciona como caja de resonancia, una piedra o moneda para dar los diferentes tonos al modificar el largo del alambre cortándolo en una cierta altura, una vaqueta para hacer vibrar el alambre golpeándolo; acompañado siempre de un caxixi, pequeña cesta rellena de semillas. Actualmente es usado en la capoeira como instrumento principal en una roda.

Entonces el Framboyán, y la canción, y el berimbao, también me hicieron recordar gratamente la Capoeira porque esta tarde cuando iba caminando con mi amiga bailarina Alda, quien es directora de una academia de danza acá, nos topamos con un chico bellísimo que luego me enteré que era chileno (quienes me conocen bien conocen esa debilidad mía…) que toma clases de Capoeira en su escuela.
Eso fue antes de meternos a un maravilloso lugar a donde ella me llevó y del cual no recuerdo el nombre, que es una especie de cafecito estilo europeo que me llamó mucho la atención sobretodo por estar metido en medio de un residencial lleno de tiendas, centros comerciales, apartamentos caros y un largo etcétera de sitios high class. Bueno, el sitio es mayormente visitado por gente rica, pero como me decía Alda, no es la gente lo especial ahí, sino el sitio en sí, la decoración, el olor dulce, el ambiente, lo que lo hace tan acogedor.
En ese cafesito venden muchísimas delicias en el área de la repostería –casi se me salen los ojos, preferí no ver mucho el mostrador-, tanto para llevar como para comer ahí mismo, ya sea con un café, chocolate o jugo natural. Claro que yo opté por lo último: me tomé un jugo de naranja natural mientras charlaba de trabajo y de la vida con Alda.

Y entonces luego de reconocer el berimbao, la otra maravilla fue descubrir o redescubrir (Sí! uno redescubre las canciones, y los poemas, y los libros, como si fueran nuevos, a pesar de haberlos conocido antes) la letra de esta canción mencionada, que se me hizo tan propia en estos momentos, ya que, aunque en otros contextos, yo estoy felizmente atravesando una etapa muy intensa, muchos cambios, muchos retos, mucho aprendizaje. Y a veces caigo, lo reconozco, pero si insisto yo sé muy bien lo conseguiré…

Cerca de la revolución
Charly García.

Porque no vienes hasta mí,
porque no puedo amarte.
Porque no vienes hasta mí,
porque cambias como el sol
porque eres tan distante
porque no cambias como el sol.
Me siento sólo y confundido a la vez
los analistas no podrán entender
no sé muy bien que decir
no sé muy bien que hacer
todo el mundo loco y yo son poderte ver.

Pero si insisto, yo se muy bien te conseguiré.
Pero si insisto, yo se muy bien te conseguiré.

Cerca de la revolución,
el pueblo pide sangre
cerca de la revolución
yo estoy cantando esta canción
que alguna vez fue hambre
estoy cantando esta canción.
Y si mañana es como ayer otra vez
lo que fue hermoso será horrible después.
No es sólo una cuestión de elecciones.
No elegí este mundo, pero aprendí a querer.

Pero si insisto, yo sé muy bien te conseguiré.
Pero si insisto, yo sé muy bien te conseguiré.

Si estas palabras te pudieran dar fe
si esta armonía te ayudara a crecer
yo sería tan feliz, tan feliz, en el mundo,
que moriría arrodillado a tus pies.

Pero si insisto, yo sé muy bien te conseguiré.
Pero si insisto, yo sé muy bien te conseguiré.
seguiré.

1 comment:

Nic said...

Buena seleccion de musicaaa!!
Love Charly!

Y suerte con las clases de baile.
*_~